Cómo cuidar un suelo de madera
Rutinas sencillas para que la madera mantenga su aspecto durante años, sin complicaciones ni productos agresivos.

Limpieza del día a día
Aspirar o barrer con frecuencia es lo que más protege un suelo de madera: la arenilla es lo que realmente lo raya.
Para la limpieza húmeda, mopa apenas humedecida y nunca agua abundante. La madera y el exceso de agua no se llevan bien.
Evita estos errores
Los productos muy agresivos, la lejía y los limpiadores abrasivos deterioran el acabado. Mejor productos específicos para madera.
El vapor tampoco es recomendable: el calor y la humedad pueden afectar a las juntas.
Protege los puntos críticos
Fieltros en las patas de sillas y muebles, alfombra en la entrada y cuidado al arrastrar objetos pesados.
Ventilar y mantener una humedad estable en casa ayuda a que la madera se comporte bien todo el año.


